Encrucijada de civilizaciones y culturas desde la antigüedad, Eslovenia guarda en sus ciudades y paisajes la huella de los grandes estilos artísticos de Europa: lo romano en Ptuj, lo medieval en Škofja Loka y Kamnik, lo barroco en Maribor y el modernismo en Liubliana.
En este viaje descubriremos cómo el arte y la historia se han forjado en diálogo constante con los Alpes Julianos, que son telón de fondo de castillos excavados en la roca como el de Predjama, cuevas que remiten a los mitos como la de Postonja y lagos que evocan lo sagrado como el Lago Bled.
Recorrer el país es una invitación a contemplar cómo la historia y el arte florecen en un país pequeño, pero inmenso en legado cultural.
PROGRAMA
Día 1: Sevilla – Málaga
Encuentro en los Jardines de Murillo para ir a Málaga en autobús. Check-in en hotel. Tras ello, traslado al centro para cena libre. Regreso al hotel.
Día 2: Málaga – Zagreb – Maribor
Desayuno en hotel y traslado al aeropuerto de Málaga para tomar el vuelo hacia Zagreb. Llegada al aeropuerto de destino, recogida de equipajes y continuación en autobús hacia Maribor. Llegada a la ciudad y paseo a pie por el centro histórico.
Maribor hunde sus raíces en la Edad Media como un enclave estratégico junto al río Drava, en una zona de paso entre las rutas comerciales del Danubio y el Adriático. Su nombre deriva del castillo original —Marchburch, “castillo fronterizo”— erigido en el siglo XII para proteger los dominios del ducado de Estiria frente a los ataques húngaros. Desde entonces, Maribor se consolidó como una ciudad fortificada de mercaderes y artesanos, con una notable proyección económica durante el periodo gótico y renacentista.
El núcleo histórico, aún reconocible en torno a la Plaza Mayor, mantiene la impronta de una urbe medieval adaptada al curso del río. En ella se alza la Columna de la Peste, una de las más bellas del barroco centroeuropeo, obra atribuida al escultor Jozef Straub, que conmemora el fin de la epidemia de peste de 1680 y muestra la típica teatralidad contrarreformista, con la Virgen triunfante sobre la peste y las nubes de ángeles que simbolizan la intercesión divina.
La Catedral de San Juan Bautista, originaria del siglo XII pero reformada en el siglo XV, es un ejemplo paradigmático del gótico tardío estirio, con su ábside poligonal y bóvedas de crucería que evocan influencias austríacas. El interior conserva un notable altar mayor barroco y un órgano de los talleres de Jožef Holzinger (siglo XVIII), que subraya la continuidad musical y litúrgica de la ciudad.
No debe olvidarse que Maribor ha estado íntimamente ligada al viñedo más antiguo del mundo, la llamada Stara trta, una vid de más de 400 años que crece en la ribera del Drava. Esta presencia vitivinícola no solo tiene valor etnográfico, sino también simbólico: representa la continuidad cultural de una ciudad que, pese a los conflictos fronterizos, supo mantener su identidad centroeuropea.
Durante los siglos XIX y XX, Maribor experimentó un fuerte desarrollo industrial y ferroviario bajo el Imperio Austrohúngaro, pero también una transformación urbana marcada por la convivencia de estilos: fachadas neorrenacentistas y modernistas se mezclan con los ecos del barroco popular, creando un conjunto urbano armónico. Tras la Segunda Guerra Mundial, la ciudad se integró en la nueva Yugoslavia, y hoy conserva un patrimonio arquitectónico cuidadosamente restaurado, donde las huellas de su pasado imperial conviven con la vitalidad contemporánea de sus plazas y cafés.
Check-in en hotel y cena libre.
Día 3: Maribor – Ptuj – Maribor
Desayuno en hotel y salida en autobús hacia Ptuj, situada a orillas del Drava y que es considerada la ciudad más antigua de Eslovenia, con raíces que se remontan al periodo romano. Bajo el nombre de Poetovio, fue en el siglo I d. C. una colonia de veteranos del ejército romano y una importante base de la Legio XIII Gemina, lo que convirtió al asentamiento en un centro estratégico de la provincia de Panonia. Los restos arqueológicos del Mithraeum, con relieves dedicados al dios Mitra, testimonian la expansión de cultos orientales en el corazón del Imperio.
El conjunto urbano desciende suavemente desde la fortaleza hacia el río, formando un eje de calles empedradas y fachadas renacentistas y barrocas. En el Slovenski Trg destaca el Monumento a Orfeo, una estela funeraria romana del siglo II, convertida durante siglos en picota pública. Frente a ella se alza la Torre del Ayuntamiento con su reloj barroco y el antiguo Monasterio Dominico.
Almuerzo en restaurante local. Por las calles adoquinadas y las plazas llegaremos al Castillo de Ptuj, uno de los
castillos más majestuosos de Eslovenia, que ofrece una vista sobre las tejas de los monasterios medievales, las iglesias y otros edificios. Fue erigido en el siglo IX y remodelado sucesivamente en estilo gótico, renacentista y barroco. Desde el siglo XVII perteneció a la familia Leslie, nobles escoceses al servicio de los Habsburgo, quienes lo transformaron en una residencia aristocrática decorada con frescos mitológicos y mobiliario vienés. En su interior se conserva una magnífica colección de instrumentos musicales históricos, tapices y retratos de la nobleza centroeuropea, hoy parte del Museo Regional de Ptuj-Ormož.
Por la tarde, regreso a Maribor. Cena libre y tiempo libre.
Día 4: Maribor – Celje – Kamnik – Ljubliana
Desayuno en hotel y check-out. Salida en autobús hacia Celje, que representa la grandeza del poder feudal esloveno. En la Edad Media fue el centro de dominio de los Condes de Celje, una de las familias más influyentes del sudeste europeo, emparentada con los Habsburgo y protagonista de la política centroeuropea del siglo XV.
El imponente Castillo de Celje domina el valle desde una colina sobre el río Savinja. Sus torres almenadas, murallas escalonadas y patio gótico evocan la arquitectura de poder de los grandes linajes medievales. En el siglo XIV fue ampliado con torres de homenaje y bastiones, y aún se conserva la torre de Friderik, vinculada a la trágica historia de Friderik y Veronika Deseniška, amantes cuyas muertes marcaron la literatura romántica eslovena.
El centro urbano de Celje combina arquitectura gótica tardía y barroca. La Iglesia de San Daniel (Sv. Danijel), con su torre cuadrada y su ábside poligonal, muestra notables frescos del siglo XV y un retablo manierista del XVII. El Antiguo Condado (Stari grofija), hoy Museo Regional de Celje, conserva mosaicos romanos procedentes de Celeia —el nombre latino de la ciudad—, así como retratos y armas de los condes, que testimonian su papel como mecenas del arte y la arquitectura.
Durante el barroco, Celje se embelleció con palacios urbanos de líneas vienesas, y en el siglo XIX fue uno de los focos del renacimiento nacional esloveno, con instituciones culturales y educativas vinculadas al movimiento de emancipación lingüística.
Continuación hacia Kamnik y almuerzo en restaurante local.
Por la tarde, visitaremos Kamnik. La ciudad situada en el regazo de los Alpes de Kamnik-Savinja es una de las
ciudades medievales más bellas de Eslovenia, con un complejo de castillos en la colina, también conocido como el balcón de la ciudad, del siglo XI.
La ciudad se articula en torno a dos núcleos: el Castillo Viejo, en lo alto de la colina, yel Castillo Pequeño, con la encantadora Capilla de San Eligio, una obra maestra del románico tardío con ábside semicircular y capiteles decorados con motivos vegetales. En la parte baja se despliega la Šutna ulica, una calle porticada de origen medieval con casas renacentistas y barrocas que revelan la continuidad urbana de la ciudad.
Entre sus monumentos destaca la Iglesia franciscana de la Anunciación, con su fachada barroca de 1730 y un espléndido retablo mayor dorado, así como el Monasterio franciscano, donde se conserva una valiosa biblioteca con incunables y manuscritos litúrgicos.
El entorno de Kamnik, salpicado de ermitas y pequeños santuarios alpinos, refleja el arraigo de una religiosidad popular que se mantuvo viva incluso durante la Ilustración. Hoy la ciudad se percibe como un museo al aire libre del urbanismo medieval esloveno. Una característica especial de Kamnik es también la Biblioteca del Monasterio Franciscano. La parte del museo de la biblioteca contiene material que se remonta al 1800, con unos 10.000 libros. También podremos ver las obras de Jože Plečnik, reconocidas por la Unesco.
Continuación hacia Ljubliana. Check-in en hotel. Resto de la tarde libre y cena libre.
Día 5: Ljubliana
Desayuno en hotel y salida a pie para conocer la capital eslovena.
Capital del país y auténtico cruce de civilizaciones, Ljubljana —antigua Emona romana— es una ciudad donde confluyen el legado clásico, la elegancia barroca y la modernidad centroeuropea.
La Catedral de San Nicolás, reconstruida tras el incendio de 1701, es una obra maestra del barroco centroeuropeo, atribuida a Andrea Pozzo y Giulio Quaglio, que realizaron su fastuosa decoración ilusionista: cúpula pintada con escenas de la vida del santo y relieves en bronce en las puertas, fundidos en el siglo XX por Tone Demšar.
El Castillo de Ljubljana, elevado sobre el monte Grajska, domina la ciudad desde sus orígenes medievales; sus muros del siglo XV fueron reformados bajo los Habsburgo, y hoy albergan exposiciones sobre la historia eslovena.
En el casco antiguo, las fachadas barrocas de los palacios Gruber, Schweiger y Auersperg evocan el esplendor de la nobleza ilustrada. La Iglesia de los Franciscanos de la Anunciación, con su inconfundible fachada rosada en la Plaza Prešeren, constituye el eje visual de la ciudad moderna, mientras los Tres Puentes, diseñados por Jože Plečnik, representan el equilibrio entre tradición y vanguardia en la arquitectura eslovena del siglo XX.
Plečnik —discípulo de Otto Wagner y uno de los grandes arquitectos europeos del periodo de entreguerras— transformó Ljubljana en una ciudad simbólica, donde el urbanismo clásico se funde con la estética modernista: la Biblioteca Nacional, el Mercado Central y los puentes del Ljubljanica reflejan su búsqueda de una identidad nacional en clave monumental.
Almuerzo en restaurante local. Tarde libre para disfrutar del ambiente de la capital a nuestro antojo. Cena libre.
Día 6: Ljubliana – Radovljica – Lago Bled – Portoroz
Desayuno en hotel y salida en autobús hacia Radovljica.
En el corazón del valle del Sava, Radovljica es una de las villas más pintorescas de Eslovenia y un ejemplo notable de urbanismo barroco alpino. Fundada en el siglo XIV como núcleo fortificado, alcanzó su esplendor en los siglos XVII y XVIII gracias a las familias nobles que levantaron elegantes casas solariegas en torno a la Plaza de Linhart, una de las más bellas del país.
La Iglesia de San Pedro, con su torre campanario gótica y su interior barroco, destaca por los frescos de Langus y un retablo mayor de escuela vienesa. En el Museo Municipal se conservan objetos de orfebrería y la colección del Museo de la Apicultura, que rinde homenaje a la tradición melífera eslovena, símbolo de laboriosidad y orden natural.
Desde Radovljica se domina una espléndida vista de los Alpes Julianos y del valle de Bled, lo que convierte a la villa en una síntesis perfecta entre arte, paisaje y espiritualidad centroeuropea.
Continuaremos hacia Bled para visitar este famoso pueblo alpino con el lago Bled y su isla, la única isla natural de Eslovenia. Durante la visita, podremos dar un paseo en un barco típico llamado Pletna, que lleva a los visitantes a su isla.
Almuerzo en restaurante local. Más tarde, visitaremos también el castillo de Bled, cuya historia se remonta al año 1004 y que aún hoy es uno de los escenarios más simbólicos y cargados de historia de Eslovenia. De origen glaciar, su belleza natural fue desde la Edad Media objeto de veneración y leyenda. El islote central, con su iglesia románica y el eco de las campanas sobre las aguas, ha sido considerado desde antiguo un lugar de poder espiritual, heredero de antiguos cultos precristianos vinculados al agua.
El elemento más destacado es la Iglesia de la Asunción de María, situada en la pequeña isla del lago. Su fundación se remonta al siglo IX, aunque el edificio actual responde a una reconstrucción barroca del siglo XVII, obra del arquitecto Francesco Olivieri, bajo patrocinio de la nobleza local. La torre campanario, de 52 metros, domina el entorno, y en su interior se conserva la célebre campana de los deseos, fundida en 1543 y rodeada de leyendas populares. El retablo mayor, dedicado a la Virgen, es una espléndida pieza del barroco esloveno, con esculturas doradas y pintura central de escuela veneciana.
Continuación hacia Potoroz. Su historia está estrechamente vinculada al desarrollo del turismo termal del Imperio Austrohúngaro. Su nombre proviene del monasterio benedictino de San Lorenzo, documentado en el siglo XIII, junto al cual los monjes explotaban las propiedades medicinales de las salinas vecinas de Sečovlje.
A finales del siglo XIX, el auge del termalismo transformó el lugar en un destino aristocrático: villas neoclásicas, casinos y paseos marítimos de inspiración vienesa configuraron el actual perfil urbano.
llegada y check-in. Tarde libre y cena libre.
Día 7: Portoroz – Predjama – Postojna -Hrastovlje – Portoroz
Desayuno en hotel y salida en autobús hacia Predjama. Eel Castillo de Predjama, una maravilla medieval
con más de 800 años de antigüedad, se posiciona en una pared vertical de 123 metros de altura y es una de las obras más asombrosas de la arquitectura defensiva europea.
Sus orígenes se remontan al siglo XIII, cuando se levantó una fortificación gótica inicial aprovechando la protección natural de la cueva. Sin embargo, su fama legendaria procede del siglo XV, época de Erazem Lueger (Erasmus de Lueg), caballero rebelde y bandolero romántico que, según la tradición, resistió durante más de un año el asedio del emperador Federico III gracias a los túneles secretos que comunicaban el castillo con el exterior. Su historia, mezcla de rebeldía feudal y epopeya popular, le ha valido el sobrenombre de “el Robin Hood esloveno”.
El edificio actual conserva los muros góticos originales, pero fue ampliado y remodelado en estilo renacentista en el siglo XVI, tras un derrumbe causado por un terremoto. En su interior se articulan estancias escalonadas sobre la roca viva, con ventanales estrechos y pasadizos ocultos que se adentran en la caverna. La capilla del castillo, decorada con pinturas murales tardogóticas, revela el contraste entre el rigor defensivo y la dimensión espiritual del conjunto.
Más tarde, continuación hacia Postojna para visitar la extravagante Cueva de Postojna. Con más de 24 kilómetros de galerías, es la cueva más visitada de Europa, famosa por sus impresionantes estalactitas y estalagmitas esculpidas por el agua durante millones de años. Un tren eléctrico nos llevará a través de sus túneles iluminados, revelando salas inmensas y paisajes de piedra que parecen de otro planeta. Además, aquí aprenderemos sobre el misterioso proteo, un anfibio ciego único en el mundo.
Al salir de la cueva, almuerzo en restaurante local.
En el camino de regreso a la Costa, pasaremos por el pueblo de Hrastovlje para ver la famosa Iglesia de la Santísima Trinidad. Debido a las altas murallas de piedra y las torres de vigilancia, pensará que está entrando en una fortaleza. La protección de piedra de la iglesia del siglo XIII se construyó debido a los ataques de los turcos y los uscocos, pero por lo demás es un auténtico tesoro de la pintura mural medieval.
Entre las inscripciones en glagolítico y las diferentes imágenes destaca la Danza de la Muerte, con un fuerte mensaje de igualdad social. El fresco de siete metros de 1490 nos dice que ante la muerte todos somos iguales. La iglesia de Hrastovlje está incluida en la lista del patrimonio cultural mundial.
Alojamiento en Portoroz. Resto de la tarde libre y cena libre.
Día 8: Portoroz – Costa Eslovena – Portoroz
Desayuno en hotel y salida en autobús para conocer la costa eslovena.
Cerca de las salinas, la ciudad de Piran, influenciada por la República de Venecia y Austria-Hungría. Es, sin duda, una de las ciudades más hermosas del Adriático y el mejor ejemplo del gótico veneciano en Eslovenia. Su historia está íntimamente ligada a la Serenísima República de Venecia, de la que formó parte entre 1283 y 1797.
El trazado urbano, concentrado en una estrecha península, conserva un denso entramado de callejuelas medievales y plazas porticadas. En el centro se abre la Plaza Tartini, antiguo puerto interior, presidida por la estatua del violinista Giuseppe Tartini, nacido en la ciudad en 1692. A su alrededor se alzan el Ayuntamiento, de estilo neoclásico, y la Casa Veneciana, con su característica galería de arcos trilobulados y balcones góticos.
En lo alto, la Iglesia de San Jorge domina el conjunto urbano. Reconstruida en el siglo XVII, mantiene un campanario inspirado en el de San Marcos de Venecia. Desde su explanada se contempla una de las vistas más bellas del litoral esloveno, donde los tejados rojos de Piran se recortan sobre el azul del Adriático.
Continuación hacia la ciudad de Izola, que en su día fue una isla, y que es famosa por sus tradiciones pesqueras,
vitivinícolas y oleícolas, así como por la elaboración de pescado. Fue una isla hasta el siglo XIX, cuando se unió al continente mediante la colmatación de su laguna. Su nombre procede de Insula, “la isla”, y su origen se remonta a la Antigüedad romana, aunque su verdadero florecimiento llegó bajo dominio veneciano.
La ciudad conserva el casco antiguo con su trazado irregular de calles estrechas y casas adosadas, típico de los puertos adriáticos. La Iglesia de San Mauro, patrón de Izola, posee un campanario octogonal del siglo XVI y un interior decorado con retablos barrocos y lienzos de escuela veneciana.
Durante el siglo XIX, Izola fue un importante centro pesquero y astillero. Las antiguas fábricas de conservas, hoy rehabilitadas, testimonian su pasado industrial. A diferencia de la monumental Piran, Izola conserva un aire más popular y marinero, donde las tradiciones pesqueras se funden con la memoria de su insularidad.
Almuerzo en la costa eslovena.
Regreso a Portoroz, tiempo libre y cena final.
Día 9: Ljubliana – Trieste – Sevilla
Desayuno en hotel y check-out. Salida en autibús hacia Trieste.
Trieste fue antaño un importante centro del Imperio austrohúngaro, cuando brilló como núcleo de política, literatura, música, arte y vida cultural. Hoy sigue conservando ese aire cosmopolita que la caracteriza desde siempre, donde se entrelazan influencias italianas, centroeuropeas y eslavas. Pasear por sus calles es recorrer un auténtico mosaico de épocas y estilos: desde los restos del antiguo teatro romano hasta la elegancia de los palacios y edificios levantados bajo el dominio de los Habsburgo.
Todo ello se combina de forma armónica con la atmósfera mediterránea del puerto y los cafés históricos, famosos por haber inspirado a escritor James Joyce. Visitar Trieste significa descubrir una ciudad única, donde la grandeza imperial convive con la calidez del mar Adriático, y donde cada rincón cuenta una parte de su rica y fascinante
historia.
Almuerzo en Trieste. A la hora indicada, traslado al aeropuerto de Trieste para tomar el vuelo con destino Sevilla.
Llegada al aeropuerto de Sevilla, recogida de equipajes y fin del viaje.
*************************** FIN DE NUESTROS SERVICIOS *********************************************
Precio:
- Por persona en habitación doble, 3915€ netos.
- Por persona en habitación individual, 4650€ netos.
Calendario de pagos:
| Fecha | Doble | Individual |
| Preinscripción | 100€ | 100€ |
| 1º Pago | 545€ | 650€ |
| 2º Pago | 545€ | 650€ |
| 3º Pago | 545€ | 650€ |
| 4º Pago | 545€ | 650€ |
| 5º Pago | 545€ | 650€ |
| 6º Pago | 545€ | 650€ |
| 7º Pago | 545€ | 650€ |
Hotel:
| Ciudad | Hotel |
| Málaga
Maribor Ljubliana Portoroz |
Hotel 4*
Hotel 4* Hotel 4* Hotel 4* |
El precio incluye:
- Traslado Sevilla – Málaga en Autobús
- Vuelo Málaga-Zagreb/Trieste – Sevilla
- Maleta de 20kg
- Autobús a disposición durante los trayectos
- Estancia en hoteles 4**** , en régimen de alojamiento y desayuno
- Almuerzo y cenas según programa
- Acompañantes desde origen, ratio 1/15, un profesor y un responsable de la agencia
- Guías de habla hispana
- Entradas a monumentos y visitas especificadas en el programa
- Seguro de viaje y anulación, valorado en 15€.
El precio no incluye:
- Excursiones y entradas a monumentos NO mencionados en programa.
- Comidas en aeropuertos y estaciones.
- Bebidas en las comidas programadas (salvo agua).
- Maleteros, propinas y extras no incluidos en programa.
- Gastos de índole personal.
- Cualquier otro servicio no mencionado en “el precio incluye”
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